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Un devocional cada dia

Pedro era un rustico pescador del mar de Galilea, estaba acostumbrado a bregar con embarcaciones, redes, peces, y algunas veces con un mar picado. Pero nunca se imaginó que podría llegar a dar un discurso frente a miles de personas.

Un día Jesús lo vio mientras se preparaba para trabajar y lo invitó a convertirse en “pescador de hombres” ¿Qué fue lo que produjo este cambio? Cuando Pedro puso su fe en Cristo recibió una capacidad especial, poderosa y se convirtió en un influyente líder.

El día de Pentecostés predicó un desafiante mensaje ante miles de personas logrando pescar, mejor dicho, convertir a más de 3.000 personas a Cristo.

Él les dijo “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38). Si queremos ser buenos líderes para una sociedad como la nuestra que necesita de modelos dignos para imitar, debemos comenzar poniendo nuestra fe en Cristo e internalizar sus enseñanzas como lo hizo el apóstol Pedro.

Pescar significa “Sacar algo del fondo del mar o de un río.” Cuando predicamos a otros del amor de Dios y logramos que se conviertan, entonces los hemos sacado de las profundidades del mundo malo y corrompido para que respiren la vida de Cristo el Señor. Tu vida tomará mayor sentido cuando comience a servir de instrumento de Dios para compartirles a otros su amor y su plan de salvación.

Lectura: Hechos 2: 37 – 42

“Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.” Mateo 10:7

Jesucristo te salvó y te hizo su instrumento para alcanzar a tu prójimo

José Hernández D