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Un devocional cada dia

Algunos dicen que la vida está compuesta de los buenos amigos, mucha plata en el bolsillo, la popularidad, las fiestas, y la libertad de gozar la vida como quiera. Pero, ¿eso es todo lo que hay en la vida?

Hay muchas maneras de pensar acerca de a la vida. Algunos dicen: —Haga lo que quiera porque mañana estará muerto. Otros piensan que como hay una sola vida, hay que disfrutarla mientras pueda. Los pesimistas dicen que la vida es un cáncer porque siempre termina con la muerte.

Oiga, ¿qué es la vida para usted?

No hay dudas, la vida es corta y por eso es importante que utilicemos bien el tiempo que tenemos aquí. La Biblia tiene esta explicación de la vida: «Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece», (Santiago 4:14), También dice: Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca y la flor se cae; mas la palabra del Señor permanece para siempre», (1 Pedro 1:24-25). Esta misma Palabra de Dios, la Biblia, presenta aun hombre quien dice que él vino al mundo para que tengamos una vida buena y completa. Es el mismo Señor Jesucristo. «Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia», (Juan 10:10).

Hay que entender que no estoy hablando de religión, sino de una persona. Jesucristo es el Hijo de Dios y El vino para salvamos del juicio venidero que viene por causa de nuestros pecados. El murió en nuestro lugar y cuando aceptamos a Jesús como nuestro Salvador personal, nuestros pecados son borrados y somos aceptados por Dios en El. «Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros», (Romanos 5:8). Además las Escrituras dicen: «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo… (y)… nos hizo aceptos en el Amado, (Jesús), en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia», (Efesios 1:3-7).

Cuando estamos EN CRISTO tenemos nueva vida, la vida eterna, que nos asegura de una vida de valor aquí, y la promesa de la eternidad en el cielo, «…la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera», (I Timoteo 4:8).

Piense un momento. Mire adentro, y luego juzgue por s( mismo. La diversión, el sexo ilícito, las drogas, las riquezas, el poder, la vanagloria de esta vida, y todas las cosas que la gente consideran lo más importante, son cosas que no duran, ni dan paz o satisfacción en esta vida. En vez de dar una buena vida, muchas veces la destruyen. ¿Cierto?

Por el otro lado, el Señor ofrece no solamente la vida eterna, sino una vida en «abundancia» ahora.

El ofrece:

          NUEVA VIDA… «De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida», (Juan 5:24).

          AMOR VERDADERO… «En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados», (1 Juan 4:9-10).

          PAZ DURADERA… «La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo», (Juan 14:27).

          GOZO VERDADERO… «Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre», (Salmo 16:11).

¿Tiene la vida eterna? ¿Está viviendo una vida abundante con gozo, paz, y confianza? No sea engañado por el mundo y las cosas temporales que ofrece. Satanás, el engañador, ofrece placeres temporales y la eternidad en el infierno. En Cristo hay contentamiento, propósito para la vida, y el cumplimiento de una vida de valor. Además de esto nosotros que somos de Cristo tendremos la dicha de la eternidad en el cielo.

Es tiempo de confesar sus pecados a Dios, de arrepentirse de ellos, de invitar a Cristo en su vida, de aceptar el perdón y la salvación que Cristo ofrece, y luego vivir la vida abundante.