Alientodiario.com

Un devocional cada dia

Los chiquillos son usualmente más imaginativos en sus oraciones que los adultos. ¡Con razón que reciban respuestas tan espectaculares! Estamos agradecidos con Henry Bosch por suplirnos con esta historia.

«La Dra. Elena Roseveare, misionera en Zaire (conocido anteriormente como el Congo Belga,) contó la siguiente historia.

Una madre en nuestra estación murió después de dar a luz a un bebé prematuro.

 

Tratamos de improvisar una incubadora para mantener el bebecito vivo, pero la única bolsa de agua caliente estaba en condiciones más allá  de ser reparables. Así que aquella mañana, durante las devociones, le pedimos a los chicos que oraran por el bebé y por su hermanita, quienes ahora eran huerfanitos.

Una de las niñas respondió, «Querido Dios: Por favor envíanos hoy día una bolsa para agua caliente. Mañana será demasiado tarde porque el bebé habrá muerto. Y querido Señor, envía también una muñeca para la hermanita. Así ella no se sentirá tan sólita.» Esa tarde una encomienda bastante grande llegó de Inglaterra. Con anhelo los chicos miraban mientras la abrimos.

Para su sorpresa, debajo de alguna ropa venía ¡una bolsa para agua caliente! Inmediatamente la chica que había orado con tanto ardor empezó a buscar más en el fondo del paquete, exclamando: «Si Dios envió eso, estoy segura de que también envió la muñeca.»!Y tenía razón! el Padre Celestial había escuchado de antemano los pedidos sinceros de los niños, y cinco meses antes, había guiado a un grupo de señoras para que incluyeran ambos de estos artículos específicos.»