“Después de la caída, quien queda…” así dice el canto muy querido en nuestras radios cristianas y apela a que debemos de saber que las hay, algunas son fuertes y otras dolorosas además el canto nos invita a que seamos ese amigo en todo tiempo, para mí es una exhortación cantada bellísima.
En nuestros tiempos no estamos exonerados de esto, de hecho ni en el pasado una frase famosa de San Agustín dice y cito: “Quien no es tentado no es probado y quien no pasa por la prueba no adelanta.” Y es que definitivamente las pruebas nos afinan, nos pulen y en ellas nos damos cuenta del material del cuál somos hechos, cuando pasamos por vicisitudes en la vida, pruebas y desiertos, sean estos provocados por nosotros mismos o bien por segundas personas, es allí donde nos damos cuenta de muchas cosas alrededor, de muchas cosas que a lo mejor no valoramos o descuidamos.


Miró sus manos resecas, estaba sentada junto al fuego en aquellos pocos minutos con que puede contar diariamente para meditar y leer su Biblia.
Isaías 54: 7, 8 “Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor”.
Creo que ha sido el “clamor” de muchos hijos de Dios en todo el mundo…
Una querida hermana de México me abordó hace un par de días en línea…
Que los PIES te lleven por el camino más largo hacia la felicidad, porque la felicidad son solo puntos en el mapa de la vida, y el verdadero disfrute está en buscarlos en el conocimiento y profundidad de DIOS.
Jueces 16: 20 “Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él”.
Estas fueron las palabras de una mujer como tú o como yo que manifestó lo que siente en su corazón después de leer ¿y que si estoy soltera?

