
Muchos viven tristes, amargados, preocupados, sin fuerzas, y deprimidos porque no conocen y mucho menos reciben la palabra de Dios
Cuando estas fortalecido posees el ánimo necesario para hacer lo que debes hacer y aun mas allá de tus responsabilidades corrientes. Sin embargo, en el cristianismo hablamos mucho del gozo pero, muy pocos en su realidad viven gozosos, riendo y disfrutando de la vida en Cristo Jesús.











