
Entrar en la presencia de Dios es estar en comunión con Dios. Comunión significa intimidad con nuestro Padre celestial
En nuestras iglesias esta frase se usa para referirse a la adoración y a la oración. Muchos no entienden lo que realmente significa porque a menudo carecen de una genuina reverencia a Dios. Al no haber arreglado las cuentas con Dios en la semana, y llega el domingo, apresuradamente se pide perdón en el camino a la iglesia.




La particularidad del verdadero cristianismo es el amor reflejado en la comunión de los redimidos por Cristo. Jesús dice: «Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros» Juan 13:34-35.
Veamos siete excusas que algunos hombres pusieron frente al llamamiento del Señor y que son las mismas que ponemos hoy día:
Existió un hombre, que preparó el camino del Señor…el es, Juan el Bautista. Juan, cada vez que podía, decía…mírenlo, El es el Mesías, el Salvador del mundo!! Juan anunció a Jesús como el Hijo de Dios.
Al tomar un periódico del domingo siempre tomo la sección de entretenimiento ..un laberinto; ahora ¿Qué es lo interesante del laberinto? Creo que podemos definirlo de dos formas: la primera que sabemos que el laberinto tiene una meta, un final o un propósito.
“Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.” Santiago 1:6 Todos sabemos que nuestra dependencia debe ser completamente del Señor, y al parecer eso está bien claro dentro del cuerpo de Cristo; todos sabemos perfectamente quién es nuestro proveedor, nuestro sustento.

