Padre, ayúdame a regocijarme en lo alto, profundo, largo y ancho que es tu amor por mi. Ayúdame a ver tu amor.
¡ Que tu magnifica presencia en nuestras vidas, dignifique todos nuestros días! Fiel es el Señor a su Palabra y bondadoso en todas sus obras.


Sí, fueron clavos… ¡y de los grandes! Cada uno tenía de 15 a 20 cm, con una punta de 6 cm. y el otro extremo puntiagudo. Ellos eran clavados en las muñecas y no en las manos como dicen.
1 Corintios 10: 13 “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”.
Hola como estás? Solamente te envío esta carta para contarte lo mucho que te amo y pienso en ti. Te vi ayer, esperé todo el día, deseoso de que hablaras conmigo.
¿No te he dicho que… mía es toda la tierra, su plenitud, el mundo, y los que en él habitan…? ¿No te he dicho que… si cuido de las aves, cuanto más no cuidaré de ti?
Si existe algo que puede hacer envanecer y tropezar a las personas, es el ego. Ocasionalmente recibo comentarios de que algunas personas han visto manifestada la gloria del Señor en éste siervo, y me recuerdo a mí mismo.
Despertar cada mañana sintiendo lOS ratos del sol, escuchar a los pajarillos cantar, encontrar una nueva flor en el jardín… y no tener a quién agradecer.
“Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.
Para mí, los mejores momentos son los que vivo en la presencia de Dios que me ama tanto que envió a su Hijo Jesucristo a morir por mí, para que con El en mi corazón disfrute ¡Todos los momentos!
“Yo estoy contigo. Te protegeré por dondequiera que vayas, y te traeré de vuelta a esta tierra. No te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido .” Génesis 28:15
Cuando Cristo es Señor de la mente, la Paz es señora del día. La paz del alma se encuentra resignándose totalmente a la voluntad de Dios.
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5:8 







