El desierto ardía como horno encendido. El sol llameante calcinaba la tierra, y fuertes vientos levantaban olas de arena que ennegrecían el cielo.
En medio del calor una caravana, que cruzaba el Sahara, se vio de pronto rodeada de negras nubes y debió buscar refugio donde lo hubiera. Pasado el simún, la caravana, larga y abatida, miró atentamente al cielo, y con paso firme regresó al rumbo que había perdido.


Caminaba un día por la calle, cuando observé como unas nubes oscuras se juntaban en el cielo, y vi luego como la lluvia empezó a caer, rápidamente busqué refugio, al mismo tiempo que la suave lluvia se convertía poco a poco en tormenta.
Era un hermoso dia a principio de Junio. El mundo entero rebozaba de vida y de color. Todos los árboles le gritaban al mundo que había llegado la nueva vida anunciándolas con sus verdes brillantes. El cielo era de un azul límpido, salpicado de blancos copos de nubes. Y la profusión de rosas llenaba todo de color.
Puede ser que hayas sufrido mucho, tal vez has sobrevivido a grandes adversidades o has vivido muchas cosas negativas.
¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Sería entonces tu paz como un río, y tu justica como las ondas del mar. Isaías 48:18
Una de las tragedias más grandes del ser humano es no sentirse amado. No es solo un problema de la mujer, sino del ser humano en general. Una de las mayores necesidades del ser humano es la de amor y pertenencia.
La vida entró en un eclipse siniestro para Craig Shergold, niño inglés de once años de edad. Un tumor había aparecido en su cerebro. Comenzó entonces la odisea por la que pasan muchos enfermos: análisis continuos, terapias intensivas, internaciones periódicas en el hospital y esperanzas que brotan en la mañana para morir en la tarde.

