
No confiesas cosas terrenales sino celestiales, No vives de acuerdo a los noticieros sino de acuerdo a la Palabra de Dios.
Quedamos presos con los dichos de nuestra boca, Nos atamos y desatamos con las palabras que salen de nuestros labios; ¿Que vives confesando diariamente? ¿el mal que anuncian los noticieros? ¿La crisis mundial que hay? o La palabra de Dios que da vida, transforma y restaura los corazones. Dios ha puesto sus palabras en tu boca para que la creas, para que la confieses y para que la vivas.











