El silencio prolongado de Dios

 “¿Dónde está Dios?”, y es que pareciera que Dios se esconde, y es que su silencio a veces se siente hasta doloroso.

“¿Dónde está Dios?”, y es que pareciera que Dios se esconde, y es que su silencio a veces se siente hasta doloroso.

Las cosas no salen como lo esperabas, una desesperación inunda tu cuerpo, tu mente capta solamente el mismo pensamiento, ese que una y otra vez trata de descifrar la forma correcta de salir de tanto problema que hoy enfrentas pero que sin embargo no le encuentra solución.

Y es que hay momentos en la vida en donde pareciera que todo se pone en tu contra, esas rachas en donde todo se pone de mal en peor y en donde surge una pregunta desesperada: “¿Dónde está Dios?”, y es que pareciera que Dios se esconde, y es que su silencio a veces se siente hasta doloroso.

Sé lo que se siente, yo mismo he estado parado allí en ese mismo momento en donde todo se pone en contra, en donde tratas de analizar qué hiciste mal o tratas de razonar el por qué de las cosas sin encontrar una respuesta. Esos momentos en donde pareciera que Dios se ha ocultado y a pesar que clamas no recibes una respuesta.

Share

Cultivando una vida de Oración

creer-1Colosenses 4:2 “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” ¿Te ha pasado que no te dan muchas ganas de orar?, ¡Si!, hablo de esos momento en los cuales tu sabes bien que tienes que dedicar a la oración, pero que aun así, no sientes la mas mínima ganas de orar.

Y es que hay algo importante que debes saber sobre la vida cristiana, y es que la ORACIÓN será tu pulmón para andar en el camino correcto, pero sinceramente hay momentos en los cuales por el cansancio del día, por el mal humor que tenemos o simplemente por “evitar la fatiga” no queremos dedicar ni un mínimo tiempo a la oración.

Share

Jesús Adrián Romero: Un tiempo devocional

El deseo de desarrollar una vida de intimidad con Dios, y tener la disciplina diaria de estar en su presencia, es algo en el corazón de todo verdadero creyente.

Recuerdo que cuando conocí al Señor en mis años de adolescencia, uno de los deseos más grandes en mi, era el tener un tiempo devocional por las mañana.
Cada noche me acostaba con la determinación de que el día siguiente me levantaría muy temprano a buscar el rostro de Dios y leer su palabra. Recuerdo muy claramente mi sinceridad y mi pasión.

Así como un entrenador anima a su boxeador antes de subir al cuadrilátero, yo me animaba declarando que el día siguiente me levantaría a orar y que desde ese día en adelante sería un hombre de oración y que alcanzaría esa vida de disciplina que anhelaba.

Share

Ya no llores más

Tal vez hayan cosas que perdiste en tu vida las cuales todavía dentro de ti pareciera que fue ayer que te pasaron y por eso lloras…

En algún momento de nuestra vida a causa de experiencias duras y amargas que nos ha tocado vivir hemos tenido que derramar lagrimas y el detalle no es llorar por ese dolor, sino mas bien , que pase el tiempo y sigamos llorando por lo mismo; conozco a una persona que aprecio mucho la cual en el presente llora por cosas que le sucedieron hace diez años y es allí donde podemos ver la esclavitud al dolor.

Share

Devocional Cristiano Diario – App Gratis

devocional App android

Ahora con esta APP podrás tener un devocional para todo el año en tu dispositivo móvil. “Conectados con Dios”  es una aplicación para Android totalmente gratuita que trae 365 meditaciones, una para cada día del año!

Descarga gratis y llévalo donde tu quieras, no requiere conexión a Internet para leer las meditaciones.

Enlace: Descargar App  (Desde Google Play)

 

Share

¡Porque te abates, oh Alma Mia!

Alentar a los demás es muy necesario pero, hay algo mas difícil y un poco complicado y es alentarnos a nosotros mismos en los momentos que no hay nadie que lo haga, en los momentos que nos sentimos desconsolados, tristes, abatidos, solos y que nadie nos comprende es allí donde juega un papel importante la evangelización a nuestra alma por nosotros mismos.
Salmos 42:11 “¿Por qué te abates, oh alma mía y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.”

Share