Fé
Los campos se secaron y se achicarraron por la falta de lluvia, y las cosechas se marchitaban de sed. La gente estaba ansiosa e irritable, mientras buscaba en el cielo alguna señal de alivio. Los días se volvieron áridas semanas. La lluvia no llegaba.
Los ministros de las iglesias locales convocaron a una hora de oración en la plaza del pueblo, para el siguiente sábado inspirarse.
Este sábado al mediodía, la gente del pueblo respondió en masa, llenando la plaza con caras ansiosas y corazones llenos de esperanza.

Hay ciertas tiendas donde existe una sección de mercancías disponibles a precios muy reducidos.
Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes
Yo caminaré lento, pero nunca doy marcha atrás. – Abraham Lincoln
Decidirse por Cristo y andar en Sus caminos es suficiente para que cualquiera experimente una vida grandiosa.
Los Peregrinos que celebraron la primera acción de gracias en Plymouth en 1621, habían salido de Inglaterra para Holanda en 1608, perseguidos por sus creencias religiosas. En 1620 decidieron zarpar para la Colonia Virginia.
Es un frío día de diciembre en la ciudad de Nueva York. Un jovencito de unos 10 años estaba parado, descalzo, ante una tienda de zapatos en Broadway, asomándose al escaparate, y temblando de frío.
La tormenta arreciaba, y los rayos discurrían por el cielo como si el mismo Júpiter los lanzara. Nubes gordas, plomizas y bajas descargaban millones de toneladas de agua, y el viento doblaba los árboles y los cables telefónicos.
Es fácil definir: el ruido del alma.




