El Indio y el Conejo
En las heladas regiones de la América del Norte un indio hacía un caminito por entre la nieve, y además hacía otra cosa con unas ramas de abeto.
—¿Qué estás haciendo? —le preguntó un amigo que acertó a pasar por ese lugar.
—Una trampa para conejos —respondió el indio.
—Pero, ¿dónde está la trampa?
—¡Ah! —respondió el indio sonriente. —La trampa no la pondré sino hasta dentro de dos semanas.

Vas en tu auto rumbo a casa.
«Tengo miedo de ser un muchacho negro y estar creciendo en el mundo de las drogas —admitió Marquette, joven de diecisiete años—. No quiero ser un Don Nadie.»
Cuando Lot fue salvado de ser destruido junto a las perversas ciudades de Sodoma y Gomorra, se le dio una orden con cuatro requerimientos: “Escapa”, y cuando uno escapa lo único valioso que se salva es la vida.
La vida es lo que hacemos de ella; siempre ha sido así y siempre lo será. –Abuela Moses
La persona común y corriente comete un error y automáticamente piensa que es un fracaso.
Era una vez una carrera….de sapos.
Si una tendencia egoísta le está impidiendo despreocuparse de usted, examine su actitud y decídase a hacer de las necesidades de los demás una prioridad en su vida. Empiece haciéndose las siguientes preguntas diariamente, tanto al principio como al final de cada día:




