La Brocha
Una vez un artista estaba pintando la bóveda de un templo, y con frecuencia daba unos pasos hacia atrás en el andamio, para contemplar su obra. Se encontraba tan absorto contemplando su trabajo, que no se había dado cuenta de que iba a caer en el pavimento que estaba a gran distancia del andamio.
Otro pintor, hermano de aquel, viéndolo en peligro y comprendiendo que una palabra podría apresurar su caída, arrojó una brocha sobre el cuadro que contemplaba el artista que estaba en peligro.

Imposible atravesar la vida …
La joven, de veintisiete años de edad, se ajustó el paracaídas, tomó su asiento en la pequeña avioneta y le dijo al piloto: «Volemos.» Volar hacia las alturas, y luego lanzarse al vacío, era la pasión de su vida. Helga Haddinga, de Berlín, Alemania, era una paracaidista veterana, con ciento veintiocho saltos impecables.
Roberta de apenas dieciséis años, fue abandonada por su esposo, obligándola a criar sola a sus dos hijos.
Aun recuerdo los días de ayer,
Pedro era un hombre risueño, amable y dispuesto siempre a cooperar en todo lo que estuviera a su alcance, de condición muy humilde, el cual tenía que realizar una caminata de más de una hora para poder asistir todos los domingos a los servicios de la iglesia.
OCHO REGALOS QUE NO CUESTAN NADA…
¿Acaso sientes desanimo en ver a personas con “grandes aptitudes”?
El genio del automóvil, Henry Ford, una vez concibió un plano revolucionario para una nueva clase de motor. Lo conocemos ahora como el V-8. Ford estaba ansioso de poner esta nueva idea en producción. Puso a algunos hombres a dibujar los planos y los presentó a los ingenieros.
Un hombre que acababa de ser elegido al Parlamento Británico llevó su familia a Londres. Se sintió importante mientras les contaba de su nuevo empleo y los llevó a hacer un recorrido por la ciudad.




