Venciendo la avaricia

avaricia

Tu vida no está determinada por lo que tienes sino por lo que haces con lo que tienes.

La avaricia es el afán o deseo desordenado y descontrolado por tener riquezas, bienes y posesiones terrenales. En la vida no puedes amar más lo que tienes que Aquel que te lo dio.

“»¡Tengan cuidado! —advirtió a la gente—. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes».” Lucas‬ ‭12:15‬.

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¿Te sientes desanimado?

El desánimo hace que tu corazón deje de ser humilde, hace que tu espíritu deje de ser receptible a la presencia de Dios.

El desánimo hace que tu corazón deje de ser humilde, hace que tu espíritu deje de ser receptible a la presencia de Dios.

Desánimo es aquella sensación de abatimiento, apatía, desaliento, falta de ilusión o de ánimo es la que frecuentemente experimentamos cuando por alguna razón no encontramos o no obtenemos lo que queremos.

El desánimo nos lleva muchas veces a ver las cosas sin una importancia real, en lo espiritual nos lleva a ya no practicar aquellas cosas que nos fortalecen. Una persona desanimada es una persona que difícilmente buscará orar, es una persona que difícilmente querrá leer la Biblia, es una persona que difícilmente tendrá el ánimo de ir a congregarse y menos de servir a Dios.

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“Me siento cansado y sin fuerzas”

¿Te sientes cansado?, ¿Ya no le sientes gusto a las cosas espirituales?, ¿Sientes que ya no eres el mismo?

¿Te sientes cansado?, ¿Ya no le sientes gusto a las cosas espirituales?, ¿Sientes que ya no eres el mismo?

Nadie puede negar que aun en la vida cristiana llegan momentos en donde nos sentimos cansados. Cansados quizá de esperar una respuesta, cansados de los problemas constantes que experimentamos, cansados de ser buenos y no ver los resultados que quisiéramos o cansados de tratar de hacer bien todo y pasar desapercibido para todos e incluso creemos que también para Dios.

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Le Pedí a Dios

normalLe pedí a Dios estar en primera fila…
Él me colocó en el último lugar para que conociera la paciencia y la humildad.

Le pedí ser el centro del mundo…
Él me enseñó que la vanidad me aparta del centro de cualquier cosa.

Fama y gloria…
Pero Él me concedió sencillez y comprensión para que mi ego no fuera a herir a los demás.

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Dios es quien pelea nuestras guerras

2 Crónicas 20: 15 “y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios”.

Todos hemos pasado por momentos en la vida, en los cuales nos hemos sentido amedrentados.

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Tu eres la morada de su gloria

Una vida de victoria, de gozo, paz y amor radica en la relación que llevamos con Dios, es decir, de acuerdo a como este nuestra relación con Dios asimismo va a ir nuestra relación con nosotros mismos y los demás. Cuantas veces queremos que cosas a nuestro alrededor cambien pero, nosotros no profundizamos nuestra relación con Dios y en vano es quejarnos, excusarnos y tener tantos argumentos si en realidad no le dedicamos tiempo de calidad a nuestra intimidad con Dios.

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