Dios sabe…

Cuando estás cansado y desanimado tras esfuerzos infructuosos,
Dios sabe cuán duro lo has intentado.

Cuando has llorado por mucho tiempo y tu corazón está angustiado,
Dios ha contado tus lágrimas.

Si sientes que tu vida está estancada y que el tiempo te está pasando de largo,
Dios te está esperando.

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La flor de la honestidad

“… Se cuenta que allá para el año 250 A.C., en un Reino lejano, un Príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado Rey, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.

Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.

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Receta para un nuevo año

Tomemos doce meses completos, límpielos prolijamente de toda amargura, odio y celo, póngalos tan fresco y limpios como sea posible.

Ahora corte cada mes en veintiocho, treinta o treinta y un partes diferentes, pero no junte todos los pedazos al mismo tiempo. Prepárelo un día a la vez a partir de estos ingredientes.

Mezcle bien en cada día una parte de fe, una parte de paciencia, una parte de valor y una parte de trabajo.

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Diez pasos en un nuevo año

Hemos comenzado un nuevo año como un reto grande pero también como un regalo de bendición de Dios. Hoy, quizás te preguntas como puedes vivir de tal manera que al terminar este año puedas tener grandes alegrías y satisfacciones. He aquí 10 pasos que necesitas dar con firmeza si quieres finalizar este año con grandes satisfacciones:

Estos son mismos 10 pasos que Dios le pidió a Josué que diera cuando iba a poseer la tierra prometida. Un nuevo año es una tierra prometia.

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Falla en el sistema de frenos

Altas cumbres de los Andes venezolanos. El camino baja y sube como grisácea serpiente de cemento. Hay curvas, y hay descensos, y hay abismos que se abren a ambos lados del camino, ora a la izquierda, ora a la derecha. Los paisajes son de ensueño, y el tiempo, bueno y plácido.

Un autobús del liceo militar «Jáuregui» corría a excesiva velocidad. Iba cargado de jóvenes estudiantes. Al aproximarse a un puente entre las localidades de La Grita y La Fría, estado de Táchira, el chofer intentó aplicar los frenos. Pero los frenos no respondieron. El autobús falló la entrada al puente y cayó al abismo.

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Buenas noticias

“El Espíritu de Jehová el Señor esta sobre mí…”. Isaías 61:1

Un joven cristiano amigo mío compró un celular recientemente, al contarme de ese hecho le pregunte si se le podían enviar mensajes de texto, a lo cual respondió que si, entonces anote su número y le dije que esperara entonces que le llegaran mis mensajes a su celular.

Cuando estuve en mi computador, abrí la pagina donde se deben escribir los mensajes de texto y con la inspiración del Santo Espíritu, hice uno muy especial, en la noche cuando vine a revisar mi correo, encontré un mail de este joven donde me decía que al recibir mi mensaje había dado gritos de alegría, que se sentía feliz por ese mensaje tan especial que le llegó en el momento oportuno, que me agradecía mucho.

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El ángel de la cárcel

En la celda en el extremo del pasillo oscuro apenas caben un camastro, un escritorio y una silla plegadiza.

Este es el hogar de la hermana Antonia Brenner, una monja estadounidense que creció en Beverly Hills, pero abandonó una vida de lujos para vivir en una lúgubre prisión mexicana.

Sus nuevos vecinos no son astros de Hollywood sino asesinos, narcotraficantes y contrabandistas de inmigrantes. Todos la llaman el “ángel de la cárcel”.

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Comiendo Pasto

Una tarde un abogado iba en su limusina cuando vio dos hombres al costado de la ruta comiendo pasto. Preocupado, ordenó a su chofer detenerse y bajó a investigar. Le preguntó a uno:

-¿Por qué están comiendo pasto?
-No tenemos dinero para comida, dijo el pobre hombre. Tenemos que comer pasto.
-Bueno, entonces Uds. vengan a mi casa y yo los alimentaré dijo el abogado.
-Pero Sr. tengo esposa y dos chicos conmigo. Están allí, debajo de aquél árbol.
-Que vengan también, dijo el abogado. Volviéndose al otro pobre hombre le dijo:

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