
Muchos hijos toman la decisión de irse de casa a temprana edad por causa de que sus padres han hecho de lo que era un hogar una cárcel.
Muchas personas viven en una Casa pero no en un Hogar. Dios te introdujo a una Casa para que la transformes en un Hogar. Y lo que le da sentido a un verdadero Hogar es Dios; de otra manera nunca podrá formarse un Hogar. El que una casa se convierta en una cárcel o en un Hogar no depende de Dios o del diablo, sino de cada uno de nosotros como miembros de una familia. Nosotros creamos los ambientes. La atmosfera que reine en una casa es producto de los que viven en ella.











