“Saben que pueden morir o quedar secuestrados en la selva”. El mensaje resonó claro y fuerte en el ambiente y los ocho miembros del comando escucharon la advertencia sin pestañear.
Con el mismo silencio imperante miraron al comandante de las Fuerzas Militares con la determinación de quienes están convencidos de su misión. Seguirían adelante pasara lo que pasara, irían y traerían de vuelta a casa a los rehenes, objetivos claros de la arriesgada y aun más peligrosa incursión.
No existía otra consigna. Las operaciones ‘jaque’ y “hacker” estaban ya en marcha.


Cuando el cielo este gris, acuérdate cuando lo viste profundamente azul.
Jacob, después de veinte años de haber provocado el furor de su hermano, no esperaba encontrarlo calmado.
Largo rato atisbó la llegada de la joven. Sabía que todas las noches, a las diez en punto, regresaba del trabajo. Era una joven bella, atractiva, verdadera flor de Málaga, España. Tal como él lo esperaba, la joven llegó. Tan pronto como ella abrió la puerta y entró, él se abalanzó sobre ella.
El rey David miró cuidadosamente al mundo y quedó atribulado. No necesitó de Internet para pintar un cuadro sombrío de la sociedad, ni de periódico alguno que le recordara el crimen y el sufrimiento. Incluso vio la maldad sin ningún programa de noticias por cable que le diera todas las malas noticias.
Unos padres acababan de enterrar a su querido hijo. Dolorosamente daban vuelta a la página. Todo hablaba de muerte en ese cementerio: las tumbas alineadas hasta perderse de vista, coronas marchitas aquí y allá, inscripciones grabadas en las lápidas… ¡Pero no; la muerte fue vencida! Sí, la mañana del tercer día Jesús salió vencedor de la tumba.
Habían pasado 10 años desde que Dios había llamado a Abraham y le había prometido hacer de él una gran nación. Pero lejos de verel cumplimiento de la promesa. Abraham y Sara seguían sin descendencia.

