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Un devocional cada dia

«…porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo» Isaías 41:13b La sensación de temor no es algo nuevo, ya que ha existido por siempre.

A menudo sentimos temor por algo en particular, donde lo que a mí me provoca temor, no necesariamente se lo provoca a los demás, así que de alguna forma, el temor es algo que se presenta de forma muy particular y en diversas circunstancias a nosotros mismos.

Quisiera hacer referencia al temor que nos provocan nuestros enemigos. Como cristianos tenemos un poderoso enemigo que se llama Satanás, este a través de otras personas se encarga de asecharnos y a veces atemorizarnos. Los Cristianos frecuentemente nos vemos involucrados en diversos enredos que atentan contra nuestra seguridad en sus diferentes formas, por ejemplo hay quienes temen en perder un trabajo, ser expulsados de su escuela, terminar una relación amorosa o de amistad, ser arrestados por la ley, contraer una enfermedad grave, perder la vida, etc..

Muchas veces cometemos errores cuya consecuencia puede ser funesta al grado que nos causa temor. Satanás trabaja artificiosamente y con mucha habilidad de forma tal que nos enreda, en principio haciendo que nosotros nos apoyemos en nuestras propias fuerzas y en nuestra propia prudencia dejándonos de la mano de Dios, así que de repente nos damos cuenta de nuestro error cuando parece ser demasiado tarde, al grado que pensamos que Dios ya no puede hacer nada por nosotros.

Existe un dicho que reza «palo dado ni Dios lo quita», esto es totalmente falso, ya que si bien es cierto que nuestra mente finita no alcanza racionalmente a comprender como Dios puede desaparecer una acción ya ejecutada, también es cierto que para Dios no hay imposibles, así que no puedo saber como lo haría, lo que si puedo asegurar es que Dios si puede, puesto que para Dios no hay nada imposible. Así que hay dos pasajes Bíblicos que nos enseñan que Dios puede reparar nuestros errores y que no debemos de temer a nuestros enemigos pues él nos ayuda:

«Fíate de Jehová de todo tu corazón…. reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus veredas» Prov. 3:5-6

«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo: Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo» Isaías 41:10-13

Así que lo que debemos hacer, es clamar a Dios con todo nuestro corazón poniendo en sus manos nuestro problema y temor, confiando que él hará que las cosas cambien de forma que sea vista su victoria en nuestra vida.

¡Dios les bendiga!

Amén