La fe que mueve a Dios



“Es pues la fe la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve” Hebreos 11: Cuando leemos este pasaje y en especial esta cita bíblica, no podemos menos que imaginarnos todos estos personajes en su época tratando de conseguir su objetivo, tratando de agradar a Dios con toda su vida.

Quisiera a travès de esta pequeña reflexión hacer entender que la fe es fe, y nada más, que jamás podemos agradar a Dios sin ella, que nuestros razonamientos humanos no convencerán a Dios, porque Dios está mucho más allá de nuestra mente finita.

Nosotros nos movemos en un plano físico limitado, y siempre digo que somos más entes espirituales que físicos ya que aunque estamos compuestos por un cuerpo tangible, tenemos un alma y un espíritu que no se ven y que pesan más que cualquier cosa. El mundo espiritual es real, y ese será nuestro destino final, nos moveremos a la velocidad de la luz o diría que aún más. Dios le da órdenes a los ángeles y en fracciones de segundos la ejecutan, así será nuestra vida futura, cuando pasemos de esta vida a la vida eterna.

¿A dónde quiero llegar con todo esto? Bien la fe mueve a Dios, cuando nos mantenemos en su palabra, en sus promesas, a pesar de las circunstancias adversas esto le agrada, “todo tiene su tiempo”… dice Eclesiastés 3. Y todo es todo.

¿Qué tal si Daniel hubiera dudado de Dios cuando a pesar del edicto promulgado insistió en adorar a Dios y no postrarse ante una imagen? ¡Eso es fe! Él pensó si me me muero que muera, yo se cual es mi destino final, él confió en que su Dios, (el nuestro por cierto) le libraría, algo haría. Así fue. Dios tapó la boca de los leones. ¡Eso fue un milagro! y ocurrió por fe en Dios, y para que Dios se glorificara. Eso clase de fe es la que mueve a Dios.

Algo similar pasó con Nehemías; con una gran oposición, pero con determinación y mucha fe, logró la restauración de los muros, y el logro más grande es la restauración de la relación que su pueblo debía tener con Dios, confesión de pecados, pienso que en esta cita de Hebreos 11:34 “sacaron fuerzas de debilidad se hicieron fuertes en batallas…” a pesar de no nombrarlo se refiere a Nehemías también, sacaron fuerzas para en medio de las circunstancias más adversas terminar lo que Dios había puesto en su corazón, fue de verdad fe pura .

Cuando el Señor reprendió a los apóstoles quienes no pudieron echar fuera un demonio de la vida un hombre, los reprendió fue por su falta de fe y les dijo “este género no sale si no es con ayuno y oración”, Mateo 17:14 ¿A qué género se refería” a la clase de demonio acaso? Pues no, se refería el Señor al género de la poca fe o falta de fe, acaso no les dijo en el versículo 17 “Oh generación incrédula y perversa” llamó incrédulos a los discípulos, y de paso perversa, incrédula porque él conoce los pensamientos del hombre, y es seguro que los discípulos hicieron el trabajo pero sin fe, perversa porque para hacer libre a los hombres hay que hacerlo con un corazón benigno, con misericordia, Jesús llamó perversos a los discípulos por la poca disposición a hacer lo bueno, perverso es hacer las cosas con mala intención, ellos sabían que ese hombre podía quedar libre, en tiempo anterior salieron y vieron como Satanás caía cuando ellos le ordenaban que saliera, y los enfermos sanaban, los paralíticos caminaban, esto fue cuando el Señor les ordenó ir de dos en dos y luego les dijo no os maravilléis de esas cosas sino de que sus nombres estén escritos en el libro de la vida” Entonces ¿Cómo es que sabiendo hacer lo bueno no lo hicieron? No había fe, ni disposición para hacerlo, Dios no puede ser burlado…es la fe en Dios, en su palabra la que hace, la que actúa en nuestra vida y la de los demás, no es que tenían que ayunar para echar fuera un demonio, no, es la fe o la falta de fe que en ellos había lo que impidió ser libre al hombre.”

Es la fe la que mueve a Dios, debemos entender que cuando usamos la fe Dios actúa porque está comprometido a respaldarnos por su palabra. El nos mira y dice “allí está mi hijo (a) usando la fe y mi palabra y entonces los milagros ocurrirán

Por Marlene de Sama

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