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Un devocional cada dia

San Mateo 1: 18-20 “El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”

Todos conocemos la historia del nacimiento de Jesús y este día es especial para todo el mundo pero en especial para aquellos en cuyos corazones ya nació Jesús.

Pero por un momento quiero desviarme de estas celebraciones para admirar a un hombre cuyo ejemplo deberíamos seguir nosotros, ya que fue obediente en algo, que la mayoría de nosotros a lo mejor no lo fuéramos.

¿Imagínate por un momento que tu prometida quede embarazada y tu ni siquiera la haz conocido?, el termino “conocido” en la Biblia se refiere a que aun no habían tenido relaciones sexuales. ¿Qué harías en un caso como este?, no nos hagamos los espirituales, la mayoría de nosotros hubiera repudiado a esa mujer, nos hubiéramos sentidos engañados y peor aun defraudados en gran manera.

En aquel entonces si una mujer quedaba embarazada antes de casarse y peor aun embarazada de otro que no era su prometido, podía ser causa hasta de muerte por dicho pecado. La Biblia especifica que José era un hombre justo y como tal no quería difamar a María, por tal razón había decidido dejarla secretamente, para que así la gente lo culpara a el del estado de María y no a ella, como haciendo notar que el la había embarazado pero que no quería hacerse cargo del futuro bebe.

Sin duda era un enorme amor el que José sentía por María puesto que prefería ser difamado el y no su prometida, es evidente que la amaba muchísimo.

¿Cuántos de nosotros le creeríamos a nuestra prometida que halla quedado embarazada por obra y gracia del Espíritu Santo?, creo que ninguno de nosotros le creería, alguien que nosotros por un momento José dudo y por eso iba a tomar la arriesgada decisión de huir para no permitir que María fuera difamada, pero en esos momento en donde no estamos seguros que algo es de Dios, nuestro Padre siempre manda ángeles mensajeros para hacernos entender cual es su voluntad.

Pero un momento, entender eso no era tan fácil, humanamente era casi imposible entender eso, pero las cosas que humanamente son difíciles de comprender son fáciles de asimilar en el ámbito espiritual, siempre y cuando exista un corazón justo como el de José.

José tomo las palabras de ese mensajero y las entendió a totalidad, el había sido elegido de entre tantos hombres para ser el padre de crianza del Rey de reyes y Señor de señores, ¿Cuántos no hubiésemos querido tener ese papel en la historia?, sin lugar a dudas muchos de nosotros.

Lo que más me impacta de este pasaje bíblico es la madurez espiritual y el grado de obediencia que tuvo José como para comprender la voluntad de Dios, humanamente no era fácil, pero aquello que no entiendas con la mente, camínalo por Fe, porque ahí estará la victoria.

Hoy en día podemos admirar a ese hombre que se convirtió en pieza clave para que el Ministerio de Jesús de reconciliación del hombre con Dios se cumpliera. Un día lo veré en el cielo y lo felicitare porque es un hombre digno de admirar.

Hay momentos en la vida en donde las cosas no parecieran que fueran de Dios, pero Dios es tan lindo que manda a sus ángeles para confirmarnos su preciosa voluntad, de ahí para adelante depende de nosotros el ser sumisos y obedientes a ella.

Sin lugar a dudas José es un hombre de esos que debemos aplaudir, puesto que su obediencia lo llevo a ser un grande de la fe.

Autor: Enrique Monterroza
Tomado de: Reflexiones y Devocionales