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Un devocional cada dia

Dios quiere perdonarte, que El quiere restaurar tu vida y restaurar esa comunión intima contigo.

“Pero te confesé mi pecado, y no oculté mi maldad. Me decidí a reconocer que había sido rebelde contigo, y tú, mi Dios, me perdonaste”. Salmos 32:5

A veces vamos por la vida creyendo que Dios no nos quieres perdonar, pensando que lo que hicimos no merece perdón o que simplemente Dios se canso de nuestros frecuentes errores.

Y es que es normal que en momento determinado nuestra mente nos haga pensar que acabamos con el perdón que Dios tenia para nuestra vida, cuando en realidad Dios quiere perdonarnos y que nosotros agradezcamos ese perdón a través de una vida que realmente le agrade.

Tampoco vamos a aprovecharnos de su perdón, para repetir a diestra y siniestra los mismos errores de los cuales Dios nos ha perdonado, sino que el hecho de que El nos perdone tiene que ser para nosotros un incentivo para tratar la próxima vez de fallar menos o de cometer la menor cantidad de errores que podamos.

Pero hoy me quiero dirigir a aquellas personas que en algún momento de sus vidas creyeron que no merecían mas el perdón de Dios o que simplemente creyeron que lo que hicieron era tan grande que Dios jamás los perdonaría.

A través del Salmo que David prenunciaba podemos aprender los pasos que necesitamos para que Dios pueda perdonar nuestros pecados, no importando lo “grande” que creamos que es, Dios puede perdonarlo.

Primero, David menciona “Confesé mi pecado”, el primer paso para que Dios nos otorgue su perdón es CONFESAR, el único pecado que Dios no puede perdonar, es aquel que no se confiesa, pues para perdonarte ese pecado necesitas confesarlo.

Segundo, “No oculté mi maldad”, si queremos que Dios nos perdone no tenemos que tratar de ocultar nada, de todas formas Dios lo conoce TODO. Pero ocurre que muchas veces en nuestro afán de “tratar de engañar a Dios”, vamos queriendo ocultar nuestro pecado, creyendo que así como engañamos a las personas que nos rodean, así también podemos engañar a Dios. ¡Vaya que error! Si realmente queremos que Dios nos perdone NO ocultemos nada delante de Él, seamos sinceros, seamos humildes y rindámonos ante El.

Tercero, “Me decidí a reconocer que había sido rebelde contigo”, el RECONOCIMIENTO es clave para que Dios pueda perdonarnos, si nosotros no reconocemos nuestro error, si no reconocemos que necesitamos ir delante del Señor y pedirle perdón, difícilmente nuestro estado cambiara. Si tú puedes reconocer el error en el que has caído y no solo reconocer sino que ir delante del Señor y recibir su perdón entonces, tu vida recibirá un cambio extraordinario.

Hoy quiero que sepas, que Dios quiere perdonarte, que El quiere restaurar tu vida y restaurar esa comunión intima contigo, no te reproches tantas cosas, no te saques en cara tus errores, no te pelees contigo mismo, solo ve delante del Señor y has estas tres cosas: CONFIESA, NO OCULTES NADA Y RECONOCE TU ERROR y entonces Dios te perdonará.

El Salmista termina este párrafo diciendo: “y tú, mi Dios, me perdonaste”

Hoy Dios quiere otorgarte su perdón, por lo tanto perdónate a ti mismo, y da estos tres pasos importantes para recibir su perdón y te aseguro que tu vida JAMAS volverá a ser la misma.

¡Una vida perdonada es una vida muy usada!