
"No puedo dejar de pecar..."
‘Hermano, yo tengo un pecadillo que no puedo dejar, la verdad es que digo muchas mentiras, me es tan fácil mentir que a veces hasta yo me creo las mentiras que digo, pero no son malas mentiras porque hacen feliz a la gente, a veces lo hago para salir de problemas, he llegado a pensar que Dios me ilumina porque me salen muy buenas, ¿tu crees que estoy mal delante de Dios?, ¡pero si solo son mentiritas blancas!’



Hebreos 10: 39 “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma”
Isaías 43: 4, 5 “Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida. No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré”
Proverbios 4:26 “Examina la senda de tus pies, Y todos tus caminos sean rectos” . El comienzo de la vida cristiana es una experiencia única, todos cuando iniciamos este peregrinaje hacia la vida eterna sentimos que es la mejor decisión que hemos tomado en nuestra vida y más allá de eso sentimos un gozo indescriptible y una animo de querer hacer miles de cosas.
¿Se ha preguntado adónde van a parar los restos de los aviones que un día surcaron los aires del mundo y llegan a cumplir su ciclo de vida? Debe ser un lugar muy triste. Grande.
Génesis 37: 5 “Y soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía”
El ejército filisteo estaba listo para la batalla. David, apenas un muchacho, había viajado desde su casa hasta el frente de batalla para saber de sus hermanos y llevarles comida.

