
En este momento te hablo una palabra profética de parte de Dios; ya basta de estar en escases de paz, de gozo, de libertad, de economía, de trabajo.
Cuenta una anécdota de un misionero el cual fue a una ciudad un poco lejana de su tierra a visitar a unos parientes; estos tenían muchas tierras y al llegar al destino que se había trazado se llevo la sorpresa de que vivían en un ranchito y toda la finca estaba llena de monte ya que ellos no sembraban nada y lo único de lo cual vivían era de una vaca; impresionado por esto le pregunto a los de la casa que desayunaban, almorzaban y cenaban; estos le contestaron que leche de la vaca, queso de la vaca y pan con mantequilla de la vaca.











