Pedro no podía negar su negación. La tumba vacía no borró el canto del gallo. Cristo había regresado, pero Pedro se preguntaba, o debe de haberse preguntado: «Después de lo que hice, ¿volvería Él por alguien como yo?»
Nosotros nos hemos preguntado lo mismo. ¿Es Pedro la única persona que ha hecho lo que prometió que no haría jamás?
«¡Basta de infidelidades!»


Ingredientes:
La vida en realidad es sencilla pero nosotros la complicamos. Nos gustan las cosas complejas. Dios en sencillo en todas sus enseñanzas. La religión las complica.
Los campos se secaron y se achicarraron por la falta de lluvia, y las cosechas se marchitaban de sed. La gente estaba ansiosa e irritable, mientras buscaba en el cielo alguna señal de alivio. Los días se volvieron áridas semanas. La lluvia no llegaba.
Si una tendencia egoísta le está impidiendo despreocuparse de usted, examine su actitud y decídase a hacer de las necesidades de los demás una prioridad en su vida. Empiece haciéndose las siguientes preguntas diariamente, tanto al principio como al final de cada día:
La realidad es que todo en la vida tiene sus riesgos.

