Archivo para la ‘Testimonios’ Categoria

Un gran testimonio, una pequeño gusano

Entonces el Señor se inclinó hacia mí y me extendió su mano. Lo único que tuve que hacer fue asirme de Él.

Un indígena oriundo de Centroamérica había hallado la paz en Dios. Había cambiado radicalmente, de una vida de descontrolada y de  infidelidad, a una vida de verdadera satisfacción y paz. Siempre hablaba de su salvación y de lo que Jesucristo había hecho por él. No le importaba dónde estuviera ni quién estuviera viéndolo o escuchándolo. A todos les daba el testimonio de su conversión.

Remordimiento

 

avion golEscuche alguna vez la historia de un reconocido Misionero, Mecánico de Aviación.

Estaba trabajando en una avioneta, alcanzó a apretar una tuerca con la mano…en ese momento alguien solicitó su presencia…El fue, y olvido apretar luego la tuerca con  una llave.

La avioneta, ya en vuelo, comenzó a gotear gasolina…a los pocos minutos la avioneta estalló.

¿Qué haces hoy?

En la Edad Media enviaron un hombre a una obra de construcción en Francia para ver cómo se sentían los obreros por su trabajo. Se dirigió al primer obrero y le preguntó: ¿Qué estás haciendo?

El hombre estalló de la ira: ¿Es ciego? Estoy cortando estas terribles piedras con herramientas primitivas y las amontono como me indica el jefe. Estoy sudando bajo el ardiente sol. Me duele mucho la espalda. Estoy aburrido. ¡No gano casi nada!.

Una decisión de última hora

Fue una decisión de última hora. «Nos regresamos hoy mismo», anunció Pedro Nocón. A todos los que festejaban les cayó mal. Se habían reunido dieciséis parientes, de distintos lugares, para una fiesta familiar, y habían estado muy alegres. Pero por alguna razón que ellos no podían explicarse, Pedro Nocón, de treinta y ocho años de edad, decidió regresarse, con su familia, antes que terminara el evento.

Pedro, su esposa Ampee, y sus hijitas Glorianne de cinco años y Jillanne de ocho se subieron al auto y emprendieron el viaje.

Anuncio Clasificado

En el periódico local de mi cuidad salió el sig anuncio clasificado:

“¿Existe algún lugar en el que podamos pedir prestado a un niñito de tres o cuatro años de edad para las fiestas de Navidad? Tenemos un lindo hogar y nos ocuparíamos muy bien de él, devolviéndolo sano y salvo. Nosotros tuvimos un niñito, pero no pudo quedarse, y lo extrañamos mucho cuando llega la Navidad.” -N. M

Al leer este anuncio, algo sucedió dentro de mí. Por primera vez desde la muerte de mi esposo, pensé en el dolor como si le perteneciera a alguien más. Leí y releí esa carta al editor.

La perseverancia

Aquellos de ustedes que son fanáticos de los deportes de pista conocerán al gran corredor americano de una milla, Glen Cunningham. ¿Puede alguien contarnos su historia?

Cuando eran muchachos, Glen y su hermano Floyd tenían en invierno la tarea de encender la mañana el fuego en su escuela rural de Kansas. Una mañana Floyd roció la leña con lo que creyó que era kerosene y encendió un fósforo. Había usado gasolina, y hubo una explosión terrible. En un momento la escuela se halló en llamas. Quedó destruida, y Floyd murió quemado.

Juan Wesley

Juan Wesley, el Padre del Metodismo, nació en 1703, fue uno de los quince hijos del Rdo. Samuel Wesley, quien era clérigo de la Iglesia Anglicana que no se apegó estrictamente a las prácticas de esa secta. Juan entró en el colegio de Christ Church, de la Universidad de Oxford en el año 1720. Allí permaneció
hasta su ordenación en 1725.

Durante los primeros años en la escuela, como él mismo confiesa, no tenía “la menor idea de santidad interior, y cometía habitualmente el pecado y aun frecuentemente con gusto”.

El Camion de Basura

Me subí a un taxi rumbo a la Estación Central del Ferrocarril y cuando íbamos por el carril de la derecha, por poco nos estrellamos con un carro que así de repente y de la nada salió como bólido de donde estaba estacionado.

El conductor del taxi en que iba alcanzó a frenar a todo lo que daba, el taxi se derrapó y por un pelo de rana casi le pegamos al auto que quedó frente a nosotros.

Después de esto, el conductor del OTRO auto, el tipo que casi causó el accidente, asomando la cabeza por la ventanilla comenzó a gritarnos una cantidad horrible de insultos.

La diferencia de permanecer

El finado JOHN LENNON, del grupo «BEATLES», comentó en 1966 a la cumbre del conjunto, que eran -más populares que Jesús- “No sé cuál de los dos desaparecerá primero o el rock and-roll o el cristianismo. Jesús era simpático pero sus discípulos eran torpes y ordinarios.”

Es posible que Lennon sea más popular cuando vivía, lo que ocurre a menudo casos, No nos atreveríamos a llamar ni ordinarios a sus fanáticos, pero, si: engañados, Lennon se engañó incalculablemente creyendo la ilusión de la permanencia de los Beatles.

Mi Sustituto

Cuando yo era niño e iba a la escuela, vi una escena que jamás olvidaré — un hombre amarrado a un carretón, llevado por las calles a la vista de todo el pueblo, y la espalda ensangrentada por los azotes que recibió.

Fue un castigo vergonzoso. ¿Fue por muchas ofensas? No, por una sola ofensa. ¿Acaso alguien de sus conocidos ofreció compartir los azotes con él? No, no había nadie. El que cometió la falta tuvo que sufrir el castigo solo. Era la pena de una ley humana que poco después fue eliminado, siendo aquella la última ocasión que se la aplicó.

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