
¿Qué escoges tú?
“Os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge pues la vida, para que vivas tú y tu descendencia”. Deuteronomio 30:19
El señor, nuestro Dios, nos habla claramente en su palabra y este es uno de los pasajes de la escritura en la que lo hace, y es que El nunca pero nunca te va obligar a hacer algo que tu no quieras y es por eso que te ha dado un libre albedrio y ese libre albedrio te hace que tu tengas la libertad de elegir que es lo que quieres para tu vida.


El trabajo que Dios nos ha dado sea como empleados de una Empresa, como auto-empleados cuando trabajamos para nosotros mismos, como Empresarios o como inversionistas, es un llamado legítimo y elevado de nuestro Padre Dios para todos los Cristianos.
En alientodiario.com no solo presentamos un devocional cristiano cada dia, sino también les proveemos recursos cristianos para su crecimiento espiritual como: Diapositivas, Avatares, imagenes, etc.
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos “¡Abba, Padre!” Romanos 8:14,15.
San Mateo 26: 41 “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”.
Tu historia personal, desde su COMIENZO al PRESENTE; y del PRESENTE hacia su FINAL, no ha estado ni estara a la deriva, aunque por momentos tu asi lo hayas sentido…
El águila es una de las aves de mayor longevidad. Llega a vivir setenta años. Pero para llegar a esa edad, en su cuarta década tiene que tomar una seria y difícil decisión.
Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Una mujer experimentò milagros sorprendentes en su vida y encontrò la fuente de su bendiciòn, alegrìa y paz.
Una vez cuatro hombres jóvenes compitieron esforzadamente para conseguir el puesto de encargado del departamento de créditos de su banco.
Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llegó a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techo.






