
Como cristianos, debemos andar íntimamente con Jesús. Satanás desea tentarnos con acciones destructivas que nos roban el plan de Dios.
Todo creyente enfrenta tentaciones. Tómese un momento para recordar una situación particularmente tentadora que implicaba algo que desagradaría a Dios. ¿Se dio cuenta usted de que estaba involucrado en una batalla satánica?
El diablo es real. La Biblia dice que él encabeza un ejército de ángeles caídos, y que es tan soberbio como para pensar que puede vencer a Dios.






Ahora que tenemos una idea clara de lo que son los celos y la envidia, y de las consecuencias que pueden tener, necesitamos examinar las maneras prácticas de eliminar el problema de nuestras vidas.
¿Alguna vez te ha pedido Dios que te pongas a arar en tierra seca? ¿Alguna vez te ha pedido Dios que empieces un negocio de helados en Alaska? ¿Alguna vez te ha pedido Dios que construyas un arca para un diluvio, en años de gran sequía? ¿Suena loco no?
San Juan 14: 15; 21 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”. (v.15) “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él”. (v.21)

