
No hay duda que cuando somos compasivos nos parecemos a Dios, porque Dios es Compasivo.
Es un frío día de diciembre en la ciudad de Nueva York. Un jovencito de unos 10 años estaba parado, descalzo, ante una tienda de zapatos en Broadway, asomándose al escaparate, y temblando de frío.
Una dama se acercó al muchacho y le dijo: “Mi jovencito, ¿qué es lo que miras con tanta insistencia en el escaparate? “Le estaba pidiendo a Dios que me diese un par de zapatos”, fue la respuesta del muchacho.




José… fue vendido por siervo. Salmo 105:17
Salmos 34: 19, 20 “Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová. El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado”
¿Qué hace que algunas personas fracasen, y que otras logren sus metas? Quizás los principales ingredientes sean, como algunos suponen, el pasado familiar, la educación y las habilidades.
(Jesús dijo): Aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató,¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Lucas 13:4-5.
Encuentro interesante que Jesús enseñara acerca del dinero más que cualquier otra cosa. Y no estaba tratando de hacerse rico poco a poco. Hasta donde sabemos, ni siquiera pidió una ofrenda.

