Cuando te sientas triste, sola o desconsolada,
alza la vista al Señor y te dará lindas aves
que te cantarán bellas melodías para que te sientas relajada,
y, por las noches, te dará las estrellas para que te acompañen.
Cuando estés enojada, desesperada u olvidada,
alza la vista al Señor y te dará calma en la lluvia,
sentirás la fresca brisa en tu cara cual tierna caricia
y te dará la brillantez y el reflejo de la sublime luna.


¿Por qué temo de todo, si Dios está conmigo?
La grandeza de un hombre, no se mide por lo que en su ambición sabe ganar, la grandeza de un hombre se mide, por lo que con humildad, sabe dar. Y esa grandeza se vuelve una virtud si ese hombre, a sus semejantes sabe servir.
No dejes que termine el día, sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
La amistad es despertar
Cuando me vaya al descanso, no quiero que lloren,
Necesito un abrazo
Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?

