Le pedí a Dios estar en primera fila…
Él me colocó en el último lugar para que conociera la paciencia y la humildad.
Le pedí ser el centro del mundo…
Él me enseñó que la vanidad me aparta del centro de cualquier cosa.
Fama y gloria…
Pero Él me concedió sencillez y comprensión para que mi ego no fuera a herir a los demás.


Mateo 26: 41 “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”. Hay por lo menos tres cosas vitales para la vida del cristiano que son: Leer la Palabra de Dios, Congregarse y Orar.
Jorge Washington, el primer presidente de los Estados Unidos, envió una circular a los gobernadores de todos los estados, en junio de 1873.
Cuando te levantabas esta mañana te observaba y esperaba que me hablaras, aunque fuera unas pocas palabras, preguntando mi opinión o agradeciéndome por algo bueno que te sucediera ayer. Pero noté que estabas muy ocupado buscando la ropa adecuada para poderte ir al trabajo.
Cuesta creerlo, pero es cierto. La Villa Las Estrellas, ubicada en plena Antártida, sufrió el 11 de abril de 2009 un incendio! El fuego afectó al gimnasio de la base Eduardo Frei Montalva y , ante la “obvia” ausencia de bomberos, tuvo que ser controlado por personal de la Fuerza Aérea…
1 Tesalonicenses 5: 17 “Orad sin cesar” Este versículo es corto, pero encierra una verdad tremenda que todos necesitamos saber y practicar, puesto que la base sólida que mantiene al cristiano es la oración.
2 Crónicas 7: 14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.
A veces Dios no concede nuestras peticiones de inmediato. Después de un tiempo empezamos a sentir lo que sintió el salmista cuando dijo: “¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?”

