
Orar hasta que los Cielos se abran
Si Daniel hubiera perseverado veinte días de ayuno y oración; no hubiera recibido la manifestación divina , si Elías se hubiera cansado cuando empezó a orar para que descendiera fuego del cielo de seguro no se habría visto el milagro de Dios. Cuantas veces hemos perdido bendiciones y respuestas de Dios a nuestra vida , ministerio, familia, iglesias porque bajamos los brazos y nos tiramos al suelo.






Uno de los males de este tiempo es la falta de la verdadera fe, por todas partes hay personas desanimadas, cansadas de la vida y sin esperanza, y es a todos los niveles sociales, en todas las edades, en todos los lugares, personas que piensan que al primer problema todo se derumbó; y sienten que no tienen fuerza ni recursos para seguir luchando en la vida, pero hay un grupo de personas que hemos encontrado el secreto para enfrentarnos a la vida con esperanza y fortaleza.
Pasadas estas cosas, aconteció que los hijos de Moab y de Amón, y con ellos otros de los amonitas, vinieron contra Josafat a la guerra.
En el 2008, el equipo de la película Day of Discovery (Día de Descubrimiento) viajó a China para seguir la misma ruta de la vida del misionero Eric Liddel, el atleta cuya historia se contó en otra película, Carros de Fuego.
Una explicación que a menudo escuchamos para las oraciones «no contestadas» es que no tenemos suficiente fe.
A menudo, las oraciones nocturnas se limitan a recitar un poema o repetir una pequeña oración memorizada.
Señor… Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Salmos 27: 14 “Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová”






