
Pensamos que usted ama a su esposo, y por tanto, usted aprecia su manera de ser y hacer (Col 3:18). ¿O siempre lo critica, lo acusa y se queja de él? No se olvide que el castigo de muchas mujeres es cuando el esposo se vuelve tal como ellas lo forman – áspero, descontento, negligente – y los hijos en gran manera serán tal como la madre.




Génesis 18: 12 “Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo?”
“Porque el Espíritu de Dios no nos hace cobardes.Al contrario, nos da poder para amar a los demás y nos fortalece para que podamos vivir una buena vida cristiana.” 2 Timoteo 1:7 (BLS)
San Lucas 2: 7 “Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón”.
1 Reyes 3:26 “Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo”.
“No se compra con el oro mas fino, ni su precio se calcula en plata.

