Hoy te quiero contar una historia la cual te hará pensar, reflexionar; y quizás tomar la mejor decisión de tu vida.
Un día un hombre, el cual tenia como oficio ser evangelista (llevar las buenas nuevas) bajó a una mina de carbón, durante la hora del almuerzo que tenían los trabajadores, con el ÚNICO propósito de anunciarles lo que Jesús había hecho por ellos hace ya mucho tiempo y aún sin ellos conocerle.



Un joven campesino se hallaba un día en el portal de su magnífica casa contemplando el panorama de sus terrenos extensos. Había viajado en varios países y había visto muchos paisajes pintorescos y maravillosos, pero aquel día lindo de verano, pensaba que nunca había recreado los ojos en vistas tan hermosos como las de su propia heredad.

