
Por dinero las mujeres venden su honra. Por dinero los hombres hacen caso omiso de su conciencia.
—¡Feliz cumpleaños, querida! —dijo el esposo.
—Muchas gracias, amor —respondió la esposa.
El regalo era un auto Ferrari Testarrosa, que vale una fortuna. Y eso no era todo. Dentro de la guantera había un diamante de un valor fabuloso. La fiesta se hacía en un hotel de increíble lujo, en la ciudad de Melbourne, Australia, con ciento diez invitados, todos amigos de la pareja.







Quizás usted alguna vez escuchó esta frase de alguien, de hecho muchos predicadores o conferencistas, parece un poco trillada para algunos, o quizás usted es de las personas que dice o pudo haber dicho: “Tengo 40 años; me imaginaba que al llegar a esta edad mi vida iba a ser distinta, que habría logrado un montón de cosas y ahora me doy cuenta y no logré nada”.
Cuéntase que recorriendo los caminos del país de Gales iba un ateo, el señor Hone; iba a pie y al caer la tarde sintióse cansado y sediento.
2 Corintios 7:1 “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”
En la sala de estar de una residencia geriátrica se halla sentada una decena de ancianos.
Una tarde de día jueves, era el primer día de abril en Chile, exactamente en la Austral ciudad de Punta Arenas, un anciano de 87 años entró a una barbería de la ciudad… Oscar Castillo, el profesional que lo atendió; testificó lo siguiente:
“..invócame en el día de la angustia; te libraré y tu me honrarás” Salmo 50:15. Hace poco venía caminando por una laguna que se encuentra cerca de mi casa. Venía de visitar a una amiga, en eso veo que un niño se encuentra jugando en la orilla de la laguna, y presentí que el niño podía caerse desafortunadamente caí en lo cierto vi la terrible escena de como el niño se iba resbalando poco a poco y a su vez tratando de agarrarse por si solo sin poder sostenerse de algo, le era imposible porque todo estaba húmedo.







