
Tal vez durante mucho tiempo has anhelado la libertad en tu hogar , la paz , la armonía, el gozo; o el bienestar de un matrimonio lleno de felicidad
Muy a menudo queremos abrir y entrar por puertas las cuales Dios no quiere dejarnos pasar por ellas; ya que si así lo hiciera nos estaría haciendo un tremendo daño.
Cuantas veces entramos por puertas las cuales nos llevaron a destinos frustrantes, momentos amargos y consecuencias de las cuales todavía no logramos zafarnos por ejemplo; aquella relación que nos dejo como resultado heridas y golpes muy fuertes, aquel préstamo que tomamos pensando que era la respuesta de Dios y hoy vivimos amargados porque no sabemos cómo saldar esa deuda, aquella amistad que creíamos era lo mejor del mundo pero que de repente nos traiciono, etc.