Maskepetoon fue caudillo de una tribu numerosa de indios de Norte América. Tenía un hijo a quien quería mucho, y le había instruido desde chico en toda la sabiduría de los pieles rojas. Ahora era un joven alto, fuerte y capacitado para realizar cualquier misión que le fuera encomendada.
Por lo tanto, cuando hubo que viajar a un valle distante para traer los caballos, Maskepetoon mandó a su hijo.
Era un camino solitario y peligroso, entre montañas altas y por sendas escarpadas, pero el joven estaba acostumbrado a esa vida, pues había recorrido los cerros cazando con los guerreros jóvenes. Cuando llegó al valle donde siempre pastaban los animales, no los pudo encontrar.



Estoy ahora en el cielo, sentada en el regazo de Cristo. El me ama y llora conmigo porque me han destrozado el corazón. ¡Quería ser yo tu niña! Todavía no comprendo lo que ha pasado.
Una chica y un chico andaban paseando en una motocicleta
Todo pasó una mañana muy temprano cuando me estaba preparando para ir a un campamento, ya que nos habían invitado a dirigir la alabanza. Estaba tan apurado que no me percaté de que mi hija Zuri de 3 años de edad se había despertado y me veía detenidamente y a la vez con curiosidad.
Un hombre castigó su pequeña niña de 3 años
Papi ¿Cuanto ganas? Dijo el pequeño con voz timida fijando sus
La tropa avanzaba paso a paso. La selva estaba espesa y húmeda, el suelo, lleno de barro y el peligro acechaba en cada metro del sendero.

