Papi ¿Cuanto ganas? Dijo el pequeño con voz timida fijando sus
expresivos ojos en su agotado padre que llegaba del trabajo.
“No me molestes, hijo
¿ No ves que vengo muy cansado?
“Pero, papi. Dime por favor ¿Cuanto ganas?” Insistió.
“Doscientos pesos al día”.
Respondió el hombre irritado con tal de quitárselo de encima.


La tropa avanzaba paso a paso. La selva estaba espesa y húmeda, el suelo, lleno de barro y el peligro acechaba en cada metro del sendero.
Me hallaba de vacaciones por la bellísima Irlanda visitando Monasterboice, el monasterio cisterciense más antiguo de la Isla, en el condado de Loath. En el cementerio, de entre las lápidas antiguas y modernas, hay una llamativa por la fuerza del mensaje de la inscripción. Es la tumba de una niña de 12 años.
Esta es la historia de una joven ciega que se odiaba a si misma, y a todo el mundo por ser ciega.
Paula, una joven de escasos 12 años, visitaba por primera vez al optómetra , el cual le diagnosticó miopía en ambos ojos.
Hola Señor! sé que estás ahí, pues te he visto siempre en linea y hoy quiero chatear contigo, sé que a veces te dejo sin admisión, otras veces me pongo no disponible y casi siempre ausente para tí, pero yo se que tú siempre estás ahí conectado, con tu nombre en mayusculas: DIOS …
Vas en tu auto rumbo a casa.
Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidio que le mostrarán el mejor anillo de compromiso que tuviera.
La tropa avanzaba paso a paso. La selva estaba espesa y húmeda, el suelo, lleno de barro y el peligro acechaba en cada metro del sendero.
A la edad de treinta y dos años a Doug McKnight se le diagnosticó esclerosis múltiple. Los dieciséis años siguientes le costaron su carrera, su movilidad y finalmente la vida.
Cuando mi hijo estaba en segundo grado yo era el líder de su Compañía de Lobatos. Antes de que iniciase su tercer grado, un líder de los Lobatos me llamó y me preguntó si podía tomar otro niño. Teníamos un grupo grande y sabía que no sería fácil, pero eso lo compartía todo el mundo en este grupo de edades.
Gloria Teresa Barriga hace todo con los pies. Se levanta por las mañanas, tiende su cama, cocina, come y hasta se maquilla. Pero pintar es lo que más le gusta. Ella nació sin brazos, y al igual que ella 25 artistas colombianos con alguna discapacidad física, ya sea por nacimiento, accidente o enfermedad. Ellos forman parte de la Asociación de Pintores con la boca y con el Pie.






