Era una vez una carrera….de sapos.
El objetivo era llegar a lo alto de una gran torre.
Había en el lugar una gran multitud. Mucha gente para vibrar y gritar por ellos. Comenzò la competencia. Pero como la multitud no creìa que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era: ¡¡Qué pena!!
Esos sapos no lo van a conseguir…Los sapos comenzaron a desistir.Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima.


Vadeaba un perro un río llevando en su hocico un sabroso pedazo de carne.
Cuando yo era muchacho, uno de mis pasatiempos favoritos era perseguir ranas junto a los bancos de una laguna que había cerca de mi casa.
Pocos grupos de animales marinos están tan estrechamente ligados entre sì como lo están los delfines. Ellos viven en manadas con una gran cohesión donde, al parecer, la vida social representa una necesidad imperiosa.
El pez ardilla es, obligadamente, un habitante nocturno del arrecife de coral. Sus ojos de un tamaño mayor a la medida normal (de donde recibe su nombre) poseen un tejido situado detrás de la retina, que se conoce como tapetum lúcidum, que forma como pequeños espejitos que se acomodan para reflejar y ampliar hasta un millón de veces la muy escasa luz nocturna.

