
“He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren"
“He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo” Santiago 5:11
A veces no compremos que hay situaciones que pasan en nuestra vida que tienen que pasar, porque sino ¿De qué otra forma conocerlos a Dios en sus múltiples facetas?







La esperanza es una palabra que pertenece al vocabulario de todo creyente. La esperanza del cristiano no es un deseo angustiante por una vida despreocupada, sino algo que está activo y que no se ve amenazado incluso en lo peor de las pruebas de la vida. El apóstol Pedro sabía algo acerca de esta clase de esperanza.
Esta es una declaración simple pero contiene mucha verdad. ¿Cómo puedo decir eso? La prueba está a todo nuestro alrededor. Algunas veces nos olvidamos de mirar, o simplemente comenzamos a dar esas cosas por sentado.

