
Cuando la aflicción toma el control de nuestras vidas empezamos a desfallecer, perdemos el sentido de vivir
Pasar aflicciones es algo normal pero el problema es estar encerrado en ellas todos los días. Es normal que en medio de la aflicción clamemos a un hermano en la fe, a un ser querido, a un amigo o a gente conocida para que nos ayude a salir de la situación en la que estamos pero, la pregunta es ¿En medio de tu Abatimiento has clamado a Dios Con Todo Tu corazón? ó ¿lo has dejado como la ultima opción en tu vida?











