Archivo para la ‘Aliento para el Alma’ Categoria



Las Respuestas de Dios

No le reclames a Dios del porque no te contesta esa petición que según tu tiene que ser contestada.

“Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”. 2 Corintios 12: 7-9

Share

¿A quién le tienes miedo?

Cuando tomaste tu destino habías orado y comprendido que el Señor te guiaba. Pero ahora, en medio del mar proceloso de la vida, el viento te es contrario. Hoy sales a la calle con una preocupación angustiosa de ánimo. Tal vez temes correr un riesgo o recibir un daño.

¿Podría ser tu matrimonio? ¿Tu trabajo? ¿Tu negocio? ¿Tu ministerio? El viento borrascoso no cesa. Ya temes hundirte con la nave de tu vida. De repente reflexionas y ves que lo que se acerca es algo peor.

Share

¿Por Quién Eres Dirigido?

A quien estés siguiendo determina las decisiones que estás tomando, el camino que estás transitando y el Destino al cual vas a llegar. Por quien estés dejándote dirigir determina el tipo de persona que Eres, El nivel de crecimiento que tienes, y la proyección de vida a la cual te estás enfocando.

Share

¿Qué estás haciendo?

A veces pensamos que Dios está fallando, que está haciendo las cosas mal, que no está actuando como tendría que actua.

Alguna vez al percatarse de las cosas difíciles que están experimentando le han dicho a Dios: “¿Qué estás haciendo?”.

Share

Volver al primer amor

Volver a una vida de servicio apasionado a Dios comienza con el arrepentimiento.

Veamos la advertencia del Señor a la iglesia en Éfeso (Ap 2.4). Los efesios son un ejemplo de una fe que se ha enfriado. Su fervor había desaparecido, aunque todavía seguían con la rutina de servir a Dios, e incluso de defender la fe.

Share

¿Cual es tu aguijón?

2 Corintios 12: 7-10 “Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.

Para nada es malo buscar cada día ser mas espiritual, buscar el rostro del Señor para tratarlo de agradar, pero hay momentos en la vida en los cuales aparece aquel aguijón, ese que nos recuerda que no debemos creernos mas de lo que somos, ese que nos devuelve los pies a la tierra y nos ayuda a la vez a seguir en el intento de tratar de ser mas agradables a Dios cada día.

Share