Contactos mortales
La mañana era cálida y húmeda, pero agradable, en Buenos Aires, Argentina. Había llovido intensamente la noche anterior, y las veredas estaban llenas de charcos de agua. La señora Mercedes González de Favero llevaba a su hijo Roberto, de doce años, y a su hija María, de ocho, hacia la escuela.
De pronto el golpe, el [...]






