Fueron cien mil promesas. Cien mil pares de manos que se levantaron en alto. Cien mil corazones que latieron más apresurados que nunca. Cien mil jóvenes que en compromiso sincero firmaron tarjetas confirmando un contrato.
Se trataba de cien mil adolescentes de la Asociación de los Bautistas del Sur en Estados Unidos que en emotiva decisión unánime prometieron conservar la castidad y virginidad hasta el día en que se casaran. Lo hicieron en una gran convención, en Orlando, Florida, Estados Unidos un día martes 14 de junio.
Fue una decisión juvenil digna de mencionarse y alabarse. Cien mil adolescentes, entre los trece y dieciocho años de edad, prometieron públicamente, ante Dios y miles de testigos, no tener relaciones sexuales sino hasta el día feliz en que se unieran a su cónyuge en los santos lazos del matrimonio, fuera cuando fuera.
Representó una reacción al libertinaje sexual que comenzó en las décadas de los años sesenta y setenta del siglo veinte, y que ha corrompido cuerpo, alma y espíritu de millones de jóvenes. Ese fue el libertinaje sexual que desencadenó una epidemia de enfermedades venéreas, embarazos indeseados y abortos a gran escala, con el corolario de la terrible y mortal enfermedad del SIDA.
En la tradición de la iglesia existe la fiesta de «Las once mil vírgenes». Es una fiesta que rememora las vírgenes antiguas, que bajo el imperio de los césares romanos prefirieron el martirio antes que perder la virginidad.
Ahora tenemos, en la actualidad, cien mil jóvenes que prometen, ante Dios y ante miles de testigos, mantenerse puros hasta los esponsales. Ya era hora que así sucediera, porque los médicos, los psicólogos, los sociólogos, los educadores y los moralistas afirman que «la abstinencia sexual es el único remedio seguro contra la contaminación del SIDA».
La convicción de esos jóvenes en la flor de la adolescencia es tal que es probable que mantengan firme su promesa. Y es de esperarse también que jóvenes de todas las iglesias cristianas sigan su ejemplo, y ya no sean cien mil sino un millón los jóvenes que digan: «El verdadero amor espera.»
Ese fue el lema de una cruzada juvenil en la ciudad de Nashville, Tennessee, cuando cincuenta y nueve jóvenes firmaron la misma tarjeta e hicieron la misma promesa. De cincuenta y nueve pioneros, el número ha crecido a mucho más de cien mil.
Sólo Jesucristo puede inspirar tales decisiones y conceder la fuerza moral para sostenerlas. Porque cuando Cristo cambia nuestro corazón, cambia también nuestro comportamiento. Recibámoslo hoy como nuestro Señor y nuestro Dios.
Hermano Pablo.







cuan importante es saber guardar lo mas preciado q Dios nos da nuestra pureza, saber esperar el momento indicado q Dios nos concede a la o él idoneo en nuestras vidas, guardar todo el amor respeto por aquella persona q Dios tiene para ti, el guardarse también es saber mantenerse fiel, “si sabemos ser fiel en lo poco Dios nos recompensará en lo mucho” dice su palabra, sólo Cristo puede enseñarnos a ser leales, q mejor ejemplo q nuestro Señor Jesucristo q dió su vida por nosotros y nos da la promesa de la vida eterna, sólo es debemos creerle sin dudar, porq el no miente ni peca como el hombre, se hizo hombre por amor a nosotros para darnos salvación y siempre fue hallado justo y fiel, Gracias hermano por el tema muy precioso Dios lo bendiga
Ayer la persona por la que yo esperaba y le era fiel, me dijo que no queria esperar mas por mi, que ya no queria estar solo, que estaba abierto a otras posibilidades con otras personas, que no queria perder mas tiempo esperando. Me fui a otro pais a estudiar, llevo pocos meses desde que nos separamos y para final de este año iba a reunirme nuevamente con el para navidad, pero ahora el ya no le encuentra sentido mantener una relacion de lejos, y yo pienso que si tiene sentido cuando hay amor de verdad, cuando se quiere esperar por el otro…hoy aparecio en mi correo este mensaje “el verdadero amor espera” y Dios me confirmo lo que senti cuando el me estaba diciendo todo, que el no era para mi. Las pruebas te dan el dicernimiento para tomar decisiones.
saben, esperar puede ser el camino mas edificante cuando solamente tenemos las indicaciones y los mandatos de nuestro señor Jesucristo en nuestro corazon, el saber que… El tiene para nosotros esa persona que solo el sabe en que momento puede llegar a nuestras vidas.
solo, esperemos y dejemos que Dios nos abra esa puerta y mientras tanto dejemos que el actue.
Hola yo tambien pienso que el verdadero amor espera.Espera el momento indicado para unirse las almas , los corazones y la piel .Ese momento es en el matrimonio como lo dice Dios.Les cuento que tengo un enamorado y le dije que El verdadero amor espera.Si el me respeta y espera por mi hasta casarnos entonces es amor verdadero .gracias
Este tema me parece muy importante, hoy en dia cuando la sociedad, esta tan liberada, y no se encuentran valores, los jovenes toman desiciones apresuradamente y llevados por la emociòn y los deleites. es una gran manifestaciòn ver como el amor de Dios a traves de su espiritu, quiere que los jovenes respeten y valores su cuerpo ya que el cuerpo es templo del Espiritu Santo. Yo soy madre de dos hijos, y mi mayor anhelo es que ellos desde su niñez conozcan en Dios el verdadero amor y el sentido de esperar en su palabra. gracias por esos mensajes…………