Comenzó como un juego
Comenzó como un juego, en la noche de bodas. Fue apenas una pizca de polvo blanco que su flamante esposo le ofreció. Casi como regalo. Casi como premio. Casi como homenaje. Y Kerri Miller, de veintidós años de edad, estudiante de derecho, inteligente, brillante, la tomó.
Kerri aspiró el polvillo como un juego, como una diversión, como algo que se hace una sola vez para luego olvidarlo. Pero la cocaína la esclavizó como suele hacer, y la esclavitud duró seis años.
A los veintiocho años Kerri Miller ya había conocido de todo: la drogadicción, la prostitución, el divorcio, el suicidio del ex esposo, la pérdida del único hijo y un derrame cerebral. Y todo había comenzado seis años antes, como un juego.
Esta triste historia describe la odisea de una joven norteamericana, inteligente, trabajadora, brillante, aventajada estudiante de derecho, que se casó con un europeo veinte años mayor que ella. El marido la indujo a probar cocaína, y ella la probó. La primera inhalación «fue algo divertido», recordó ella. Pero con dos o tres veces más, ya estaba presa de la droga.
Muchos vicios empiezan como juego. «Es divertido fumar a escondidas de los padres», dice el niño de diez años. Y no sabe que el tabaco lo hará presa de él, con probabilidades de quitarle la vida con un cáncer en los pulmones. «Es divertido jugar al amor», dice la joven adolescente. Y no sabe que ese primer juego divertido la dominará, con probabilidades no sólo de dejarla embarazada sin querer, sino de contraer una enfermedad venérea o hasta el SIDA.
«Es divertido, casi un juego inocente, quedarse con dinero de la caja», dice el joven empleado de comercio. Y ese juego inocente termina mandándolo a la cárcel con una condena de muchos años.
Los vicios, las drogas, las faltas a la moral y el rechazo rebelde de toda autoridad al principio parecen juego, pero con el tiempo se convierten en males que el incauto ha dejado entrar en su vida.
Sólo Jesucristo, todopoderoso Señor y Salvador, puede salvar al joven, a la señorita, a cualquiera, del poder dominante y engañador del vicio. Pero a Jesucristo hay que recibirlo. Hay que coronarlo Señor, Dueño y Rey de la vida. Sometámonos al señorío de Cristo, y Él nos salvará.
Hermano Pablo.


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3 Comentarios en: “Comenzó como un juego”
“es tristepero cierto todo comienza como un juego pwero terminan jugando con nosotros Gracias a Dios que nos ha loibrado y rescatado de muchas cosas que podrian llevarnos a la muerte pero lo tenemos a El que es vida y vida eterna.”
ES COMO UN JUEGO, ASI EMPIEZAN LOS JOVENES A INDUCIRSE EN EL MUNDO DE LAS DROGAS DEL ALCOHOL Y TODO LO DEMAS; LOS JOVENES CREYENTES VIVEN EN UNA SOCIEDAD DIFICIL, PORQUE YA EN LOS INSTITUTOS, LES OFRECEN DE TODO; Y SI NO LO PRUEVAN SON RAROS Ö TONTOS . PERO TIENEN QUE ESTAR MUY SEGUROS DE SUS COMBICIONES PONER A DIOS COMO EL CENTRO DE SUS VIDAS EN PRIMER LUGAR CONFIANDO EN EL Y DIOS LOS LIBRARA DE TODA TENTACION: DESDE JOVEN: ENCOMIENDA A JEHOVA TU CAMINO Y CONFIA EN EL Y EL HARÁ
La bendicion de Jehova es la que enriquece y no añade tristeza con ella. Todos sabemos que si buscamos agradar al Señor el Señor se agradará de nosotros y su gloria nos llenará y bendecira grandemente.