Palabras de ánimo

Categoria de este tema: [ Devocional Diario ]

Henri Nouwen, renombrado autor de más de diez libros sobre diferentes aspectos de la vida espiritual, habla mucho sobre lo que significa para nosotros el haber crecido en un mundo que maldice.

Desde pequeños se nos ha dicho que nuestro valor como personas es relativo. No valemos por lo que somos, sino que valemos por lo que hacemos, por lo que logramos o por lo que tenemos. Los efectos devastadores de tal herencia nos dejan con una autoestima frágil, vulnerable a toda experiencia negativa.

El ser encontrados por Cristo debería traer cambios dramáticos a esta triste condición humana. Deberíamos descubrir que somos atesorados y valorados por el Dios eterno de los Cielos. La realidad, sin embargo, es otra. Muchas veces nuestras congregaciones perpetúan el mensaje de que solamente valemos por lo que hacemos. La diferencia es que ahora nuestro hacer tiene que ver con las muchas actividades que se desarrollan dentro de la congregación local. La esencia del mensaje, sin embargo, es la misma.

Como pastores se nos ha encomendado a nosotros la tarea preciosa de restaurar a estos que llegan, quebrados y fatigados, de un mundo caído. A nosotros se nos ha llamado a curar la enferma, a vendar la perniquebrada, a fortalecer la débil (Ez 34.4). Nuestras congregaciones deberían ser comunidades terapéuticas donde todos los dolidos y lastimados son restaurados a la imagen del Dios que los creó.

Para esto es necesario que nosotros, en primer lugar, estemos disfrutando de la bendición de ser hijos amados del Altísimo. Nuestro espíritu necesita del testimonio del Espíritu de Dios que nos dice que somos parte de su familia (Ro 8.16), y que como tales gozamos de privilegios y tesoros que otros no tienen. Nuestro valor no está en lo que hacemos, sino en nuestra condición espiritual, que ha sido asegurada para siempre por el sacrificio de Cristo.

Solamente cuando estamos seguros de nuestra condición de amados, podremos estar en condición de realmente bendecir la vida de otros, que es una de nuestras preciosos privilegios como sacerdotes del Altísimo. Nouwen nos advierte que la bendición solamente puede ser dada por aquellos que la han escuchado en sus propias vidas. Cuando escuchamos una y otra vez esa voz que nos llama benditos, recibiremos también palabras con las cuales bendecir a otros y revelarles que no son menos bendecidos que nosotros.

¡Qué precioso ministerio! Quebrar con el hábito de este mundo de maldecir, y comenzar a hablar palabras que bendicen y edifican. Ser los instrumentos del Padre para restaurar lo que el enemigo ha intentado destruir. Hemos sido llamados a ministrar vida a aquellos que están a nuestro alrededor. Tal ministerio solamente será posible si nosotros estamos disfrutando de la vida que él nos ofrece.

Oración:
Señor, necesito que a diario me hables de lo mucho que me amas. Soy tan vulnerable a las palabras que hieren y lastiman. Fortalece mi espíritu con ese bendito testimonio de que soy tu hijo amado. Úsame también para hablar estas palabras a la vida de otros. Amén

Isaias 43:4 Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.

Autor: Christopher Shaw.


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2 Comentarios en: “Palabras de ánimo”

  • MARTHA LIGIA MORENO T.
    29 June, 2008, 22:41

    exelente reflexion no valemos por lo que tenemos sino porque somo hijos de DIOS y para EL nohay diferencia. no ama ,como la niña de sus ojos y que bueno es tener esa persona usada por el señor para darnos palabras de aliento cuando estamos sin animos de nada como estoy yo hoy DIOS le bendiga al hermano de este mensaje. NO ES POR CASUALIDAD.

  • Ruth Mtz*
    30 June, 2008, 13:53

    :smile: Bendito Dios quien siempre trata por todo los medios el hacernos saber que El es quien nos ama y protege, quien demanda UNIDAD en su Iglesia, y esto solo se logra a traves del amor fraternal, el apoyarnos el uno a los otros, y nos hace fuertes para enfrentar cualquier ataque del maligno, somos afortunados, hay que recordarlo siempre, gozamos el privilegio de ser llamados hijos de Dios, cohere deros con Cristo, que nos podrá hacer daño? nada, asi que tengamoslo presente en cada momento de nuestra vida, ver el lado positivo de todo, y dar Gloria al Padre por ello, para que la luz de Cristo se refleje a traves de nosotros y sean bendecidos quienes alrededor se encuentran, por su Gracia. Dios los bendiga hoy y siempre. Amén

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