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Un devocional cada dia

Al tomar un periódico del domingo siempre tomo la sección de entretenimiento ..un laberinto; ahora ¿Qué es lo interesante del laberinto? Creo que podemos definirlo de dos formas: la primera que sabemos que el laberinto tiene una meta, un final o un propósito.

La segunda, que nos parece interesante es descubrir el camino para llegar al final del laberinto.

Entonces me puse a pensar porque nos parece que el laberinto define exactamente lo que se desea transmitir; es que el ser humano no fue colocado en este mundo para simplemente ocupar un espacio;  el ser humano fue creado para llegar a una meta, solo que en este laberinto de la vida nosotros decidimos cuál es nuestro final. Cada uno decide que habrá al final del laberinto, con qué se encontrará al final de la carrera, cada persona decide cual será el premio que recibirá al final de su vida.

La mejor forma de llegar al final, es saber hacia donde nos dirigimos; no podemos llevar un vida sin enfoque, ni podemos estar corriendo por la vida sin saber cual es el destino final al que queremos llegar, porque estaríamos jugando en un laberinto en donde nunca llegaríamos a la meta.

¿Cuál es el enfoque de nuestras vidas? ¿Hacia donde me dirijo, qué es lo que quiero alcanzar? Estas Son preguntas que si no sabemos la respuesta, nos estaríamos enfrentando a un  laberinto sin salida, estaríamos como aquella persona que acelera un automóvil que está en neutral y nunca avanza. O seríamos como la silla mecedora que se mueve para allá y para acá pero no llega a ningún lado.

Necesitamos vivir con un enfoque, no fuimos lanzados a la tierra simplemente para sobrevivir, estamos sobre la tierra porque cada uno tiene un talento especial, tiene cualidades que lo hacen diferente de los demás y por ende tiene un final diferente que él mismo decide.

Al tener una meta, un destino al que se quiere llegar, estás buscando de manera constante como encontrar el camino indicado para llegar a ese fin. Cuando logras ubicar hacia donde dirige su vida, tendrá un motor que le impulsa a seguir adelante sin detenerse, a correr sin desmayar, a seguir aunque el viento sea contrario.

Vivir sin un destino, sin un propósito final sería como dar golpes al aire, solo nos produciría un desgaste físico y emocional y al final no llegaríamos a nada.

Ahora surge la gran interrogante ¿Cómo encuentro el propósito de mi vida? Como me doy cuenta para qué estoy en la tierra?.

El propósito de cada vida se ve reflejado en varias cosas como:

1. Tus Talentos y habilidades: cada persona viene con un paquete de habilidades especiales las cuales te pueden ayudar a saber para que estás en la tierra, tienes talentos y utilízalos en el propósito de tu vida.

2. Tus Hobbies: lo que te gusta hacer es muy importante para descubrir tu meta,  es bueno estar en la vida trabajando en cosas que realmente  te gusta hacerlas.

3. Las experiencias de la vida: cada situación por pequeña que sea es una oportunidad para descubrir cual es tu fin en esta vida.

4. Los errores cometidos: de los errores se aprende, cada error es una etapa fundamental para saber para qué estás en la tierra y hacia dónde te quieres dirigir.

Asi que Dios no nos mando «desnudos» al mundo, sino que nos mando revestidos de talentos y habilidades. Nada mas
tenemos que hacer nuestra «tarea» y es la de investigar para que somos buenos y que capacidades(sinonimo de Fe) y habilidades (regalo o don) se nos desarrollan para cumplir con el proposito en esta vida.

“He peleado la batalla, he guardado la fe, por lo que espera la corona de vida, que esta preparada para los que le aman.» Palabras del Apóstol Pablo”.