¿Qué es el verdadero perdón?



Miqueas 7: 18, 19 ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados

Una de las cosas que mas nos cuesta como humanos que somos es perdonar, mas aun cuando no tenemos a Cristo en nuestro corazón o no hemos experimentado el perdón de Dios sobre nuestra vida. Pero siendo realista también hay muchos cristianos que aun después de haber sido perdonados de sus pecados, no han podido perdonar a determinada persona que les hizo un daño.

¿Por qué será difícil perdonar?, la verdad es que es difícil porque para poder perdonar tenemos que desechar el orgullo y quizá esto es una de las cosas de mas peso que nos impiden el poder perdonar. ¿Cuántos hijos no han podido perdonar a sus padres por orgullo?, ¿Cuántos matrimonios no han podido perdonarse por no dar a torcer el brazo?, ¿Cuántos noviazgos se han perdido por no ceder?

Amado hermano, el orgullo es el obstáculo mas grande para poder perdonar, mientras exista en ti orgullo no podrás perdonar, pero también tienes que saber que el orgullo no nace en un corazón espiritual, sino mas bien en un corazón de terreno carnal, es decir en un corazón que no ha entendido la perfecta voluntad de Dios.

Cuando cada uno de nosotros nos desprendamos del orgullo, nos neguemos a nosotros mismos y hagamos lo que nuestra carne no quiere hacer, es ahí en donde encontraremos la llave para poder perdonar, mientras esto no ocurra perdonaremos de labios, pero jamás de corazón.

Perdón es OLVIDO, en el pasaje que leímos al inicio nos damos cuenta lo hermoso del perdón de Dios, puesto que sepulta nuestras iniquidades y echa a lo profundo de la mar nuestros pecados, en pocas palabras: OLVIDA POR COMPLETO nuestros errores.

Seguramente mas de alguien hasta este momento de la reflexión pueda excusarse en la ya tradicional y muy sonada frase: “Lo que pasa es que Dios no es como nosotros, por eso para el es fácil perdonar”. Ciertamente tienes razón, lo que ocurre es que Dios ve todo desde la perspectiva espiritual y no carnal, y es por esa razón que el puede perdonar fácilmente tus iniquidades, aun cuando no eres merecedor de ese perdón, ¿Te das cuenta cuanto nos hace falta a nosotros para llegar a pensar como Dios?, ¿Te das cuenta que nosotros medimos el perdón en el ámbito carnal y no espiritual?, Puesto que si lo midiéramos en el ámbito espiritual, nos fuera mas que fácil el poder perdonar, puesto que estaríamos al igual que Dios, dispuesto a OLVIDAR por completo todo error.

Posiblemente tu estés pasando en una etapa en donde una persona te hizo sentir tan mal que hoy en día no puedes ni siquiera verla a los ojos, ¿Será la voluntad de Dios que actuemos de esa manera?, tu puedes decir: “yo no siento nada malo sobre esa persona, lo único es que prefiero mejor evitarla”, pueda ser cierto, pero el mismo echo de querer evitarla, ¿No esta demostrando falta de perdón TOTAL?

Nosotros condicionamos el perdón, puesto que decimos: “Te perdono, pero ya no será lo mismo”, ¿Es acaso un verdadero perdón esto?, JAMÁS, el verdadero perdón viene respaldado por el OLVIDO TOTAL DE LAS FALTAS y esto me lleva a reaccionar como que esa situación JAMÁS HUBIERA EXISTIDO, es por esa razón que en el verdadero perdón no puede existir el: “pero”.

Por un momento imagínate que cuando le fallas a Dios el viniera y te dijera: “te perdono, pero ya no entraras al reino de los cielos”, ¿Cómo te sentirías?, ¿Será realmente un verdadero perdón eso?, ¡NO!, cuando Dios te perdono olvido por completo tus faltas y por eso ahora eres una nueva criatura y vas camino a la eternidad.

Amado hermano, es momento de evaluar la clase de perdón que estoy ofreciendo, no puedes perdonar a medias, no puedes perdonar tres cuartas, no puedes perdonar a un 99%, el verdadero perdón es OLVIDO TOTAL DE LAS COSAS, y reacción de: AQUÍ NO HA PASADO NADA.

¿Realmente he perdonado como se debe?, es la pregunta que cada uno de nosotros nos debemos hacer, puesto que no vaya ser que brotando en nosotros una raíz de amargura dejemos de alcanzar la gloria eterna.

Recuerda siempre: PERDÓN = OLVIDO TOTAL

Autor: Enrique Monterroza

reflexionesydevocionales.blogspot.com

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